18 días de encierro, de resguardo. De quedarse en casa para cuidar(nos). Las horas se suceden sin mucho sentido ni ordenador, más que el estómago que pide comida. Como si nada hubiese cambiado. Y me pregunto cuánto más faltará. Si todo lo que conocimos cambiará, o es sólo el deseo de que este mundo noSigue leyendo «Cuarentena día mil»