Ausencia de sonido

Veo caer la lluvia por la ventana mientras disfruto del silencio. Un silencio plagado de sonidos. Las gotas que repiquetean sobre el asfalto, la campana que anuncia el paso del tren, el vecino que le grita su hijo por quién sabe qué. Un auto pasa por la calle y su motor se incorpora al silencio, en el que me quedo pensando. No sé si alguna vez lo viví como lo describe el diccionario: “Ausencia total de sonido”. ¿Existe?¿Es posible? Incluso si se está alejado de la civilización, en el medio del campo o en la punta de una montaña, la naturaleza tiene sus sonidos. El pájaro que grazna, el viento que mueve las hojas, el grillo que canta para buscar a su pareja. 

El tren vuelve a pasar, y decido que me gusta el silencio ruidoso y que los diccionarios deberìan reveer su definición porque no encuentro cómo podría cumplirse si ya nuestra respiración implica un sonido. Ojalá siempre todo a mi alrededor esté plagado de sonidos, porque es estar rodeada de vida.

Publicado por señoritaqueimporta

Busco escribir contra el olvido y la tristeza, por la alegría y la imaginación. Un poco ñoña, un poco peronista.

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